INTRODUCCIÓN. EL PROBLEMA DE LOS RESIDUOS

 Los Residuos Sólidos Urbanos constituyen actualmente uno de los más serios problemas medioambientales derivados de las actividades productivas y de consumo.

 

A) LOS RESIDUOS. DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS.

 Entendemos por residuo aquel producto, material o elemento que después de haber sido producido, manipulado o usado no tiene valor para quien lo posee y por ello se desecha y se tira.

La progresiva y cada vez mayor generación de residuos, a la vez que cada vez más diversos, ocasiona unos problemas en el medio ambiente también cada vez mayores y diversos.

Residuos los hay de muchos tipos como veremos más adelante y sus diferentes características tienen consecuencias distintas en el medio. Algunas de éstas son:

 1. Los residuos están compuestos por materias primas en diferentes grados de transformación, que han sido transportadas desde lugares cada vez más lejanos, extraídas a profundidades cada vez mayores (en el caso de los minerales), y obtenidas en condiciones cada vez más antinaturales las que son de origen animal o vegetal. Todo ello ocasiona un progresivo aumento de su coste económico y energético.

 2. Al no ser devueltos a su lugar de origen ni recuperados para un uso posterior, y producirse cada vez en mayores cantidades, con un modelo establecido de duración limitada de los productos, supone un progresivo agotamiento de los recursos ya sean energéticos, minerales o productivos (tierra agrícola, forestal y masas de agua).

 3. Cada vez se generan más residuos producidos artificialmente con materiales de composición diferentes a los existentes en la naturaleza. Generalmente se caracterizan por su no biodegradabilidad, así como por un comportamiento desconocido, lo que constituye un potencial de peligrosidad con efectos inciertos en el futuro, ya que pueden tener un largo tiempo de permanencia en la tierra.

 4. Como consecuencia de lo anterior, el vertido sobre el entorno de las enormes cantidades de residuos, produce daños irreparables en los ecosistemas, a gran escala: contaminación de tierras, agua y aire, envenenamiento de especies animales y vegetales, y, en último extremo, repercusiones negativas para la salud humana.

 

B)TIPOS DE RESIDUOS.

 Las distintas actividades humanas producen distintos tipos de residuos, con unas características diferentes, un nivel de peligrosidad y toxicidad diferente y un tratamiento diferente. Las actividades humanas determinarán la tipología que tomemos para clasificar los residuos. Así, los distintos tipos de actividades que generan residuos son:

Actividades Domesticas: restos de comidas, envases…

Actividades Industriales: pinturas, ácidos, chatarras, disolventes…

Actividades Agro-Ganaderas: estiércol, paja, restos vegetales…

Actividades Forestales: ramas, paja, astillas, …

Actividades Comerciales: embalajes, envases…

Actividades Sanitarias: vendas, medicamentos, jeringuillas… 

 

Determinadas las actividades generadoras de residuos, encontramos cuatro tipos de Residuos:

Residuos Agrarios y Ganaderos

Residuos Industriales

Residuos Sanitarios

Residuos Sólidos Urbanos

 

B: 1) RESIDUOS INDUSTRIALES.

Son todos aquellos residuos que de forma directa o indirecta se generan en las actividades industriales.

A lo largo del último siglo el crecimiento de la producción industrial ha hecho aumentar la producción de residuos industriales y dentro de estos los tóxicos y peligrosos.

España ocupa un lugar intermedio en la producción de Residuos Tóxicos y peligros en el contexto europeo. Según el Plan Nacional de Residuos Peligrosos (1995-2000), la producción de RTP por CC.AA. era en 1994 la que se detalla en la tabla siguiente (tabla 1):

 

Comunidades Autónomas Sin tratamiento "In Situ"   Con tratamiento "In Situ"  Total tm/año

Andalucía 135.523   135.000

Aragón 61.400   61.400

Asturias 211.347 450.000 661.347 

Baleares 11.000   11.000 

Canarias 27.500   27.500 

Cantabria 22.500   22.500

Castilla - León 86.500   86.500 

Castilla - La Mancha 55.600 50.000  105.600 

Cataluña 986.625 163.000  1.149.625 

Extremadura 5.600 a 5.600

Galicia 150.827 405.000 555.827 

Madrid 155.000 a 155.000 

Murcia 150.000 51.000  201.000

Navarra 24.030 33.900 57.930

País Vasco 538.000  a 538.000

La Rioja 11.150 a 11.150

Valencia 139.143  a 139.143

Total 2.771.745 1.152.900 3.924.122 

 Fuente; MOPT y Cartera Ambiental 

 

Los residuos industriales se clasifican en:

 1. Residuos industriales inertes como chatarras, cenizas, vidrios, y todos aquellos que no necesiten un tratamiento previo a su deposición en el medio. No suelen presentar grandes riesgos para el medio ambiente, solo impactos visuales.

 2. Residuos industriales asimilables a urbanos. Producidos en todas las industrias, además de servicios de limpieza, oficinas. Pueden ser tratado con los residuos urbanos.

 3. Residuos Industriales Especiales. Son aquellos que suponen un riesgo para el medio ambiente y la salud de las personas, por tanto, requiere una separación, transporte y tratamiento específico, no pudiendo ser vertidos a los colectores de aguas residuales, ni depositados en vertederos de RSU o inertes.

 

Estos residuos industriales según sus características físico-químicas son:

1.- Compuestos de metales pesados (Zn, Pb,Cd). De origen químico, catalizadores, recubrimientos electroquímicos.

2.- Residuos de aceites y grasas como refrigerantes, anticorrosivos y lubricantes.

3.- Productos farmacéuticos, medicamentos caducados.

4.- Compuestos orgánicos y halogenados. PCB´s, PCT´s y PVC.

 

B.2) RESIDUOS SANITARIOS.

Son aquellos residuos que contienen agentes patógenos que por su tipo, concentración y cantidad pueden causar enfermedad en personas expuestas. Como su nombre indica, los centros sanitarios son el lugar donde más residuos de este tipo se generan, y de forma progresivamente creciente debido a la utilización de material desechable.

Es importante reseñar el riesgo sanitario que pueden ocasionar estos residuos, por lo tanto es fundamental su separación y tratamiento especifico. :

Los podemos clasificar en los siguientes grupos:

 

GRUPO I: Residuos asimilables a urbanos (reciclables)

 

Composición

Productos de limpieza, restos de jardinería, flores, restos de comida, papeles, plásticos, metales, madera, vidrios, periódicos, bolsas, pañuelos de celulosa, cartón, mobiliario, cenizas y escoria.

 

Procedencia

Administración, consultas, habitaciones, salas de espera, cocina, almacén, vestuarios, jardinería, despachos, comedores, cafetería, mantenimiento y guardería.

 

Características

Residuos no específicos de la actividad propiamente asistencial o peligrosos, es decir, se trata de residuos sólidos urbanos y por ello su gestión está regulada por la Ley 10/1998 sobre residuos. Son residuos que no reúnen precauciones específicas para su gestión, ni en el interior ni en el exterior de los centros productores.

 

GRUPO II: Biosanitarios sin peligrosidad o asimilables a urbanos (no reciclables)

Composición

Vendas, bolsas de orina, sondas, compresas, empapadores, algodón, gasas, envases de suero, viales, ampollas, mascarillas, apósitos, pipetas, jeringas, yesos, pañales, guantes, filtros de diálisis, tubuladuras, desechables quirúrgicos, y cualquier material contaminado con sangre y/o secreciones.

Procedencia

Salas de cura, sala de despertar, sala de exploración, zona sucia, hemodiálisis, laboratorio, unidad de vigilancia intensiva, maternidad, consulta externa, etc.

Características

Son todos los residuos biológicos o todos los demás que estén en contacto con ellos, producidos como resultado de la actividad clínica, tales como la realización de análisis, curas, intervenciones quirúrgicas, etc. y que no estén incluidos en la categoría de Residuos Biosanitarios Especiales, por tratarse de material no infeccioso.

Su riesgo específico se limita al interior de los centros sanitarios, por lo que están sujetos a requerimientos específicos en su gestión intracentro, no así en la gestión extracentro, donde se consideran residuos sólidos urbanos.

 

GRUPO III: Biosanitarios especiales (patológicos, contagiosos y/o infecciosos)

Composición

Tejidos corporales contaminados con riesgo de transmisión de enfermedades, mascarillas, gasas apósitos, material corto punzante, vacunas vivas, cultivos y reserva de agentes infecciosos, residuos de animales infecciosos, toallas, etc.

Procedencia

Enfermos infecciosos, laboratorio y servicios especiales, anatomía patológica, unidad de vigilancia intensiva, cirugía, urgencias, maternidad, etc.

Características

Son aquellos residuos con capacidad potencial de producir contagio y toxicidad, representando un riesgo específico para la salud laboral y/o pública o para el medio ambiente o por consideraciones de tipo ético o estético, por lo que no se pueden gestionar junto a los residuos sólidos urbanos, dado que además quedan enmarcados dentro de los residuos peligrosos, según la Ley 10/1998.

Se les aplica lo estipulado en el Real Decreto 833/1998.

 

GRUPO IV: Residuos químicos

Composición

Citostáticos (oncología), como los productos utilizados en su preparación, tales como agujas, jeringuillas, mascarillas. También medicamentos caducados, aceites, residuos con metales, álcalis y bases de analítica de laboratorio.

Procedencia

Unidades centralizadas para la preparación de citostáticos, bodega de farmacia, laboratorio clínico y rayos X.

Características

Material de desecho contaminado con productos de naturaleza química que le confieren carácter de residuo peligroso , según la Ley 10/1998 sobre Residuos. Su gestión queda regulada por lo estipulado en el citado reglamento del Real Decreto 833/1998.

En este grupo se incluyen los medicamentos citostáticos, como los utensilios usados en su preparación, material de laboratorio, mercurio, etc.

 

GRUPO V: Especiales radiactivos

Composición

Materias radiactivas desechadas y productos contaminados con material radiactivo.

Procedencia

Unidades de tratamiento por radioterapia, medicina nuclear y laboratorio.

Características

Son materias radiactivas que se desechan por no ser utilizables, o cualquier producto que esté contaminado con material radiactivo. Los residuos radiactivos hospitalarios pueden ser considerados como residuos sólidos (ejemplo: radioisótopos de cobalto 90, cesio 137) o líquidos (líquidos de centello, como carbono 14 o yodo 125), así como de baja o media intensidad, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

La gestión de estos residuos en España (retirada y almacenamiento), es competencia exclusiva de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos S.A. (ENRESA), creada por RD 1522/1984 de 4 de julio.

 

GRUPO VI: Especiales restos anatómicos de entidad

Composición

Cadáveres y restos humanos reconocibles.

Procedencia

Pabellón quirúrgico, anatomía patológica.

Características

Cadáveres y restos humanos de entidad suficiente procedentes de abortos, mutilaciones y operaciones quirúrgicas, autopsias, etc., cuya gestión queda regulada por el Reglamento de Policía Mortuoria (Decreto 2263/1974) y son dispuestos por empresas funerarias.

 

B.3) RESIDUOS AGRARIOS Y GANADEROS.

Como su nombre indica son los que provienen de las actividades agrarias en sentido amplio, y se dividen en tres tipos según el ámbito de actividad en que se originan:

a) Residuos agrícolas.

b) Residuos forestales.

c) Residuos ganaderos.

 

Residuos agrícolas.

En España se generan 27 millones de Tm anuales de residuos orgánicos en cultivos agrícolas. Los tratamientos que se les da a estos residuos son:

El compostaje, aportando materia orgánica al suelo.

Utilización en la ganadería (alimento animales, camas para el ganado)

Aprovechamiento energético: combustión para producción de calor, obtención de biogás.

 

Residuos forestales.

Son los que se generan en las actividades de explotaciones forestales, ya sea para la obtención de madera o como consecuencia de las plantaciones forestales (ramas, raíces y restos de tronco, cortezas...)

Estos residuos si no se eliminan correctamente perjudican al monte en forma de plagas y enfermedades en los bosques, a la vez que impiden la regeneración natural, y el mayor problema es el peligro de incendios.

Parte de estos residuos como ramas gruesas y tocones se utilizan para fabricar conglomerados y producir celulosa para fabricar papel.

 

Residuos ganaderos.

Los residuos producidos en la cría de ganado, denominados estiércoles, antiguamente eran utilizados como abono en agricultura, pero desafortunadamente fueron sustituidos por los fertilizantes químicos.

Actualmente hay un incremento importante debido a dos factores: uno, a que no es utilizado como abono y otro, es debido a la ganadería intensiva, que genera estiércoles pastosos o semilíquidos que están provocando una grave problema ambiental e incluso sanitario.

Las soluciones para estos residuos son:

La reutilización en agricultura (fundamental para la recuperación de suelos pobres en materia orgánica y sustitución de los abonos químicos).

La depuración (por procesos biológicos y tratamientos físico-químicos).

Concienciación de los agricultores y ganaderos para que los valoren y gestionen de forma adecuada y respetuosa con el medio ambiente.

 

B.4) RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS.

Según la ley de Residuos10/98, Residuos Sólidos Urbanos (RSU) o municipales son los generados en los domicilios particulares, comercios, oficinas y servicios, así como todos aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza o composición pueden asimilarse a los producidos en loa anteriores lugares o actividades.

Esto quiere decir que los RSU son algo más que lo que producimos en nuestros hogares, ya que hay que tener en cuenta otra serie de actividades que los generan. Tendrán también la consideración de residuo urbano:

Residuos procedentes de la limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas.

Animales domésticos muertos, así como muebles, enseres y vehículos abandonados.

Residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria. 

 

Clasificación de los residuos sólidos urbanos:

 

Residuos domiciliarios.

Son los producidos en las actividades de la casa, colegios, restaurantes, residencias y normalmente los llamamos basura. También incluimos residuos voluminosos como muebles, electrodomésticos, etc y residuos peligrosos como pilas, aceites , medicamentos, productos de limpieza, barnices, pinturas.

 

Residuos comerciales.

Originados en la actividad comercial (cajas, embalajes, plásticos) y restos orgánicos de mercados de alimentación (vegetales,...

 

Residuos de limpieza urbana.

Son los procedentes de la limpieza de las calles y de parques y jardines ( restos de hojas secas, ramas, plásticos, papeles etc...)

 

Residuos de construcción y demolición.

Conocidos como escombros (ladrillos, cementos, azulejos, maderas etc)

 

Todos estos residuos se originan a diario en nuestros pueblos y ciudades, aunque en distinta cantidad y con variaciones en su composición.

La cantidad va a variar dependiendo de varios factores:

Si se trata de una población rural o de población urbana.

El nivel de vida de la población (a mayores ingresos mayores cantidades de basura y mayor presencia de productos envasados y menor presencia de materia orgánica).

El clima - Los desplazamientos estacionales hacia zonas veraniegas o de fin de semana (producción mayor de residuos, mayor de productos envasados).

 

Hábitos y costumbres de consumo 

Comunidades Autónomas kg/hab/dia   kg/hab/año  Población de hecho 1 año %

Andalucía 1.064 388.36 7.234.873 2.809.735 16.35

Aragón 0.96 350.44 1.187.546 416.116 2.42

Asturias 1.10 401.50 1.087.885 436.786 2.54

Baleares 1.80 657.00 760.379 499.569 2.91

Canarias 1.720 627.80 1.606.534 1.008.582 5.87

Cantabria 1.256 458.44 527.437 241.798 1.41

Castilla - La Mancha 0.980 357.70 1.712.259 612.572 3.57

Castilla - León 1.053 384.34 2.508.496 964.128 5.61

Cataluña 1.326 483.99 6.090.040 2.947.518 17.16

Valencia 1.40 511 4.009.329 2.048.767 11.93

Extremadura 1.060 386.90 1.070.244 414.077 2.41

Galicia 0.82 299.30 2.742.622 820.867 4.78

Madrid 1.293 472 5.022.289 2.370.244 13.80

Murcia 1.02 372.30 1.097.249 408.506 2.38

Navarra 1.14 416.10 520.574 216.611 1.26

País Vasco 1.05 383.25 2.098.055 804.080 4.68

La Rioja 1.05 383.25 264.941 101.536 0.59

Ceuta 1.05 383.25 68.796 26.366 0.15

Melilla 1.42 518.300 59.576 30.878 0.18

España 1.1864 433.430 39.669.394 17.178.736 100.00

Fuente: Anuario de Medio Ambiente 1998. MIMAM

 

B.4.1) COMPOSICIÓN DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS.

La composición de los residuos es muy importante conocerla, porque nos ayudará a saber su procedencia, hábitos de vida y de consumo de las personas y, sobre todo, nos sirve para determinar el mejor tratamiento que debemos darle a esos residuos.

Es importante reseñar en este sentido el aumento tan importante en los últimos años de los materias plásticos, briks (compuestos) y papel, debido a la gran cantidad de envases no retornables y de envoltorios, lo que nos está indicando un cambio en los factores señalados.

Los componentes de la basura se dividen en:

Inertes o no fermentables: vidrio, metales, escombros, cenizas, plásticos, textiles . Es necesario hacer una recogida selectiva (por separado) de cada uno de los materiales para poderlos reciclar, ahorrando así materia primas y energía.

Fermentables: materia orgánica, restos de comida, vegetales,.... El papel y el cartón son también fermentables.

Residuos peligrosos: barnices, pinturas, aceites, productos de limpieza..., que separaremos y depositaremos en el contenedor situado en el punto limpio, y nunca arrojaremos por los desagües del agua o en los contenedores habituales.

Materiales Media ponderada sobre el total nacional

Materia orgánica 44.06

Papeles 21.18

Plásticos 10.59

Vidrio 6.93

Metales férreos 3.43

Metales no férreos 0.68

Madera 0.96

Textiles 4.81

Gomas y caucho 1.01

Pilas y baterías 0.20

Varios 6.15

 

 

B.4.2) GESTIÓN DE LOS RESIDUOS.

 La gestión de los residuos es el conjunto de medidas encaminadas a dar el destino mas adecuado y acorde a sus características, desde el punto de vista de la protección de la salud humana, los recursos naturales y el medio ambiente.

El objetivo fundamental debe ser la prevención en la generación de residuos, la reutilización y el reciclaje, y, en última estancia, la eliminación.

 

  

La gestión de los residuos comprenden distintas acciones:

 1. Recogida: en bolsas y contenedores específicos.

 2. Transporte: desde los lugares de producción hasta los lugares de tratamiento.

 3. Tratamiento y eliminación: que es el conjunto de operaciones destinadas a la recuperación y aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos o a la disposición final o eliminación.

RECOGIDA

El primer paso en la recogida corresponde a cada uno de los productores de los residuos, es decir, en la mayoría de los casos nosotros mismos y aquellos que viven con nosotros. Los residuos los depositamos generalmente en bolsas de plástico o de papel. Es importante que estas bolsas sean resistentes y que estén completamente cerradas, para que nuestras calles y contenedores se mantengan limpias y a los servicios de recogida les sea más fácil su trabajo.

Una vez en la calle, estas bolsas serán introducidas en los distintos contenedores, dependiendo de los residuos que contengan. Una correcta separación de los residuos en sus contenedores específicos es la base para un eficaz reciclado de los mismos. En otras palabras, sin separación de los residuos el reciclado es costoso, ineficaz y de escasa calidad.

 

La recogida neumática consiste en que los residuos se depositan en buzones de vertido ubicados en las calles, o puntos de vertido conectados a las viviendas y de ahí a través de una red de conductos enterrados bajo el pavimento, hasta llegar a la Central de Recogida donde se almacenan y compactan para su posterior traslado a la planta de clasificación y tratamiento.

 

TRANSPORTE

A la hora de diseñar un sistema de recogida y transporte para los residuos generados en una población, hay que tener en cuenta la cantidad de residuos que producen, la composición de éstos, la estructura urbana de la población y el sistema de contenedores. Una vez hecho esto, se establecerá la frecuencia de la recogida, los horarios y las rutas de recogida y el equipo y el personal a emplear en todas las labores.

 

 PLANTAS DE TRANSFERENCIA

 Dentro de la gestión de RSU en grandes ciudades, las plantas de transferencia se imponen como punto intermedio entre la recogida de basuras y su disposición final, es decir, vertederos controlados o plantas de tratamiento.

Este hecho se debe a que cada vez es más difícil encontrar terrenos adecuados cerca de las ciudades para implantar vertederos controlados, por lo que deben alejarse de centro de origen de las basuras.

 La legislación define las estaciones de transferencia como las instalaciones donde se descargan y almacenan los residuos para posteriormente transportarlos a otro lugar para su valorización o eliminación.

 Las estaciones de transferencia cumplen tres objetivos fundamentales:

 Ahorrar costes, ya que bajan los gastos en combustible, el desgaste de los vehículos y el tiempo empleado en desplazamientos.

Evitar la contaminación por vertido en zonas no aptas.

 Favorece la gestión de residuos urbanos en grandes ciudades y mancomunidades de municipios distanciados entre si.

 Las plantas de transferencia cumplen con la misión de acumular los residuos para optimizar el coste del transporte a larga distancia ya que utiliza camiones preparados para realizar rutas con mayor distancia y menor desplazamiento.

 A la hora de diseñar y de poner en funcionamiento una planta de transferencia conviene tener en cuenta la cantidad y características de los residuos, la idoneidad de la zona desde el punto de vista ambiental y urbanístico, la ruta de transporte de los residuos y su cercanía con el centro de tratamiento o eliminación, el cerramiento de la instalación, la capacidad de la planta, etc.

 

PUNTOS LIMPIOS

Un punto limpio es una instalación donde los residuos urbanos seleccionados previamente por los ciudadanos son depositados en contenedores adecuados. Se trata de una instalación, normalmente situada a las afueras de las grandes poblaciones, donde el ciudadano puede llevar libremente aquellos residuos que por sus características son susceptibles de ser reciclados, que son de gran tamaño, o que son tóxicos y peligrosos.

Es un sistema de recogida selectiva que responde a varios objetivos:

Aprovechar aquellos materiales que pueden ser directamente reciclados consiguiendo un ahorro de materia prima y energía, a la vez que una reducción de la cantidad de residuos que se eliminan en el vertedero.

Evita el vertido incontrolado de residuos de gran tamaño que no son recogidos por el sistema convencional de recogida de basuras.

Separar los residuos peligrosos que se puedan generar en los hogares y cuya eliminación conjunta con el resto de basuras puede suponer un riesgo para los operarios de esos servicios.

 

LAS PLANTAS DE CLASIFICACIÓN

Se trata de un instalación que permite la separación manual y mecánica de los diferentes materiales para su posterior recuperación o eliminación. Para que las plantas de clasificación funcionen eficazmente se requiere la información y la concienciación del ciudadano necesarias para que la separación selectiva de los residuos se haga correctamente y para que los materiales estén en las condiciones de limpieza.

Si estas condiciones no se dan, el rechazo que se produce puede ser en torno al 50-60%, lo que significa que la mayor parte de los residuos siguen yendo a vertedero o a incineración.

 

B.4.3) SISTEMAS DE TRATAMIENTO DE LOS RESIDUOS.

Los sistemas de tratamiento de los residuos consisten en la serie de procesos encaminados a eliminarlos o a transformarlos para ser reciclados. Es decir, los sistemas de tratamiento se clasificarán, según esto, en sistemas de eliminación y sistemas de recuperación.

Los sistemas de recuperación son aquellos que permiten dar una solución al problema de los residuos mediante la incorporación de los materiales y sustancias que los componen, de nuevo en el ciclo de producción y consumo. Entre los sistemas de recuperación encontramos el reciclaje y el compostaje.

Entre los sistemas de eliminación encontramos el vertido y la incineración. A continuación se tratarán éstos, ya que los sistemas de recuperación se verán más adelante junto con los distintos materiales que forman el cubo de basura.

 

Características de los residuos que van a determinar en parte que se les dé un tratamiento u otro:

Los recursos económicos disponibles.

Cantidad y características de los residuos producidos.

Densidad de los residuos (relación entre el peso y el volumen). La densidad de las basuras varia entre 110 y 200 kg/metro cúbico. Y es mayor en las zonas de viviendas que en oficinas , porque en estas los residuos son ligeros (papel, cartón, plásticos).

Grado de humedad. Según el contenido en agua aumentará o disminuirá la capacidad calorífica y también será mas o menos rápida su fermentación. Varía entre un 40% y un 60%, dependiendo del clima y contenido en materia orgánica.

Poder calorífico (capacidad de una sustancia de producir calor en circunstancias favorables), que aumenta cuando en la composición de los residuos hay grandes cantidades de papel, cartón, plásticos, maderas , .... El poder calorífico de nuestros residuos oscila entre 800 y 1600 kcal/kg.

Relación Carbono/Nitrógeno. Nos indica la cantidad de materia orgánica, y por tanto la capacidad para producir abono orgánico o compost.

 

LOS VERTEDEROS.

Los vertederos pueden ser de dos tipos, controlados e incontrolados. Según datos de Ministerio de Medio Ambiente, en 1998 un 17% del total de las basuras fueron objeto de vertido incontrolado, arrojadas sin ningún control en las afueras de los núcleos urbanos en diversos barrancos, vaguadas, charcas, descampados, solares y otros lugares inadecuados, sin tomar ningún tipo de medida para reducir el impacto ambiental que ocasiona este hecho (degradación del paisaje, inutilización de suelos, focos permanentes de infección, contaminación, muerte de fauna, etc.).

Esta práctica todavía es habitual en numerosos lugares de nuestro país.

El 64% fueron objeto de vertido controlado. Si nos atenemos a lo que la Unión Europea entiende como tal, gran parte de los vertederos clasificados como controlados perderían tal categoría.

En la mayor parte de los casos (especialmente en poblaciones de pequeño tamaño, menores de 5000 habitantes), lo que se ha hecho es algún tipo de cubrición de las basuras, alguna delimitación con una valla en todo o parte del perímetro, o se ha cambiado el emplazamiento y el lugar del vertido es algo mas "adecuado" que el anterior.

Los rasgos que deben definir a un vertedero controlado no existen en la mayoría de los vertederos catalogados como tales. Estos rasgos son los siguientes:

Control de los residuos que entran. Para el año 2010 se exigirá la reducción de residuos biodegradables en un 75%.

Garantía de impermeabilidad de suelo.

Alejamiento de corrientes subterráneas de agua.

Recogida de líquidos contaminantes (lixiviados) y su tratamiento antes de ser vertidos a los cauces naturales.

Enterramiento y cubrición regular y adecuada de las basuras.

Sistemas de extracción de gases

Ventajas del vertedero

Tecnología sencilla y relativamente barata.

Los costes de inversión y de explotación en la actualidad son inferiores a los de otros sistemas alternativos.

Se adapta con facilidad a los cambios que pueda experimentar la composición y cantidad de las basuras.

Si se tienen en cuenta todas las condiciones para su buen funcionamiento, el impacto ambiental es asumible.

Inconvenientes del vertedero.

Se desperdician los productos vertidos.

Es difícil encontrar nuevos emplazamientos debido al rechazo social a la instalación de nuevos vertederos.

Genera problemas de olores y emisión de gases, así como de posible contaminación de aguas, así como de posible contaminación de aguas subterráneas por los lixiviados, siendo necesario un costoso sistema para su control y tratamiento.

Utiliza grandes espacios y requiere terrenos técnicamente aceptables.

Los costos de transporte pueden ser elevados.

Hay impacto ambiental mientras el vertedero permanece activo, con dispersión de polvo, papeles, plásticos y malos olores.

Bajo las capas de cubrición quedan enterrados residuos que nunca llegaran a descomponerse (latas , plásticos..).

Las condiciones climatológicas adversas dificultan su buen funcionamiento. 

 

LA INCINERADORA.

La incineración consiste en la acción de quemar los residuos en hornos especiales, mediante un proceso de combustión controlada. La combustión transforma los residuos en cenizas, escorias y gases.

La incineración no es por tanto un sistema de eliminación completo ya que exige un sistema complementario de tratamiento para los restos de la combustión, lo que se traduce en la existencia de un vertedero y de sistemas costosos de control de emisiones de gases. Además, debido a la heterogeneidad de los residuos la temperatura de los hornos no es constante, con lo que ha de ser mantenida de forma artificial (mediante fuel), disminuyendo la eficacia de la incineración.

 

 

Hay dos tipos de incineradoras: con recuperación de energía y sin recuperación. Los del primer tipo aprovechan el poder calorífico generado en la combustión de los residuos para transformarlo en energía.

Uno de los problemas que plantea el proceso de incineración es que los residuos incinerados dan lugar a un producto final que puede ser más tóxico que el residuo del que proviene. Los procesos de combustión a altas temperaturas transforman las sustancias iniciales de los residuos en productos de gran toxicidad, como el ácido clorhídrico, el dióxido de azufre, óxidos de Nitrógeno, productos organoclorados y otros muchos más peligrosos, como las dioxinas y los furanos.

Existen además otros contaminantes, como los metales pesados, que no se destruyen en la incineración. Los metales de las latas, baterías, tintas, etc., (especialmente antimonio, arsénico, berilio, cadmio, plomo, mercurio...), pasan a las cenizas y a los gases emitidos a la atmósfera, para ser depositados posteriormente en zonas aledañas dando lugar a un riesgo importante cuando se depositan en áreas de pasto o de cultivo, o cuando son inhalados directamente por las personas.

Pero el problema ambiental más grave que plantea la incineración, es el de la emisión de las peligrosas dioxinas provenientes de la combustión de materiales que contienen productos derivados del cloro (plásticos PVC y PCB).

Las dioxinas son uno de los venenos ambientales más peligrosos, con efectos nefastos sobre la salud (cáncer, inmunodeficiencia, malformaciones congénitas, aumento del riesgo de aborto, etc.).

Para paliar estos problemas las incineradoras se dotan con sistemas de control y prevención cada vez más y más costosos. Existen serias dudas de que estos sistemas de control sean del todo eficaces y un fallo de los mismos podrían ocasionar perjuicios difícilmente asumibles por el medio ambiente y la salud humana.

Por otro lado, la existencia de incineradoras está en contradicción con la adecuada gestión de los residuos desde un punto de vista ambiental basada en la reducción, la reutilización y el reciclado. Las incineradoras necesitan quemar residuos y son más eficaces y más rentables cuántos más residuos queman ¿Le conviene a una incineradora que se promuevan y fomentes las medidas de prevención, reutilización y reciclaje de todos los materiales de la bolsa de basura?

 

Ventajas de la incineración.

Se obtienen reducciones significativas en el volumen y peso del material a verter.

Permite la obtención de energía a partir de los residuos urbanos.

La posibilidad de llevar a cabo la incineración con aprovechamiento de energético permite reducir en parte los altos costes de explotación.

Las condiciones atmosféricas no afectan su funcionamiento.

Puede situarse cerca de donde se producen los residuos, abaratando el transporte.

Inconvenientes de la incineración.

Altos costes de inversión y de explotación.

Necesidad de un sistema de tratamiento de gases completo y costoso, y de medidas de control muy estrictas.

Necesidad de un sistema de inertización y eliminación segura de las escorias finales procedentes de la combustión.

Rechazo social grande.

La incineración es incompatible con el reciclaje porque muchos de los materiales que son susceptibles de reutilización o reciclado son al mismo tiempo combustibles necesarios para el funcionamiento de la incineradora (plásticos, briks).

No aprovecha las materias primas contenidas en los productos y el gran derroche de energía y agua que se ha gastado para fabricar ese producto que se incinera.

La incineración de residuos urbanos genera graves problemas, como la contaminación por metales pesados y la generación de dioxinas y furanos.

Existen residuos de tipo industrial que no son incinerables.

 

LA MATERIA ORGÁNICA.

Como hemos visto, el 45% del peso total de nuestros residuos urbanos es materia orgánica, es decir, desechos de cocina, vegetales, frutas, restos de poda y jardines, etc. En España se producen 7 millones de toneladas de residuos orgánicos, de los que tan sólo 980 mil toneladas son recuperadas en forma de compost, es decir, el 14%. El resto va a parar, en su mayor parte, a vertederos, perdiéndose un recurso valioso para nuestros suelos a la vez que se están generando problemas de contaminación.

La materia orgánica tiene como particularidad frente al resto de materiales que componen la bolsa de la basura, que es un residuo que fermenta y se descompone en elementos más sencillos. La materia orgánica, bien sea por la acción de bacterias aerobias o anaerobias (que necesitan oxígeno o que no lo necesitan, respectivamente), fermenta y se descompone en un producto (el compost) que, aplicado a la agricultura, airea y da soltura al suelo, mejora sus cualidades y aporta nutrientes a las plantas.

Representando la fracción orgánica casi la mitad de todos los residuos y teniendo en cuenta sus características (fermentabilidad, alto grado de humedad, alto peso relativo, etc.), si consiguiéramos tratar y reciclar esta parte estaríamos dando en gran medida una solución al problema de los residuos.

La consecuencia más inmediata a la hora de un reciclaje de la materia orgánica sería la transformación total de los vertederos como hoy los conocemos y de parte de los impactos que originan. Problemas como los malos olores, emisión de gases (metano), combustiones espontáneas, lixiviados, plagas e infecciones, etc. se verían en buena medida paliados por la ausencia de elementos orgánicos.

 

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