HISTORIA REGIONAL DE EUROPA.

 

 

 

TEMA 10:

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

(1939-1945).

 

 

  

 

ÍNDICE DEL TEMA.

 

         1. Causas de la II Guerra Mundial.

         2. Evolución de la II Guerra Mundial.

3. Conferencias de paz y consecuencias de la II Guerra Mundial.

        

 

 

1.

Causas de

 la II Guerra Mundial.

 

      La insatisfacción alemana por el tratado de Versalles y el ascenso de Hitler y el nazismo al poder, y su alianza con otras potencias totalitarias igualmente expansionistas (Italia y Japón)van a ser  las causas principales del estallido de una nueva guerra que se desarrollará en Europa, África y Asia; y en la que participarán ejércitos de los cinco continentes. Una guerra tremendamente destructiva donde los muertos ascienden a 55 millones y sus consecuencias van a estar presentes casi hasta nuestros días.

      Después de la incorporación de varios territorios por Hitler (Sudetes, Austria...) se produce la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, este hecho motivó la declaración de guerra a Alemania por parte de Francia y Gran Bretaña, la guerra duraría hasta 1945.

 

 

     Para el estudio del tema lo hemos dividido en dos partes, la primera son las causas generales, las que se veían venir desde hacía tiempo: deseo de revancha de Hitler y la aplicación de la ideología nazi, pacifismo de las democracias occidentales que no desean una nueva guerra, rivalidad económica, la crisis de 1929 y el rearme de los países... Y otras son las que denominamos causas inmediatas, las que determinan el estallido de la guerra, en éstas hacemos alusión a los distintos pasos que van dando Hitler y Mussolini incorporándose territorios hasta que las democracias occidentales les declaran la guerra.

 

I. Causas generales.

      1. Hitler y el deseo de revancha.

       Ya sabemos que el Tratado de Versalles por el que se ponía fin a la I Guerra Mundial fue una humillación para Alemania, más que un tratado fue una imposición. Alemania perdía parte de sus territorios(Alsacia, Lorena...). Se prohibió que se rearmara el ejército alemán y que tuviera unidades militares en las proximidades del Rin (Renania). Por si fuera poco, Alemania tenía que hacer frente a una desorbitada indemnización de guerra que pagaría, sobre todo, a Francia, país que no dudó en ocupar la zona del Ruhr en 1923 para cobrarse la deuda, al no poder pagar el gobierno alemán ese año. El odio hacia los franceses y el orgullo nacional herido por Versalles van a ser aprovechados por Hitler para ascender al poder, su doctrina es la venganza. Con la reducción del paro de 6 millones a sólo 400.000 se va a ganar la simpatía y el apoyo de su pueblo y Hitler, tras la eliminación violenta de todo tipo de oposición, va a poner en práctica una política agresiva que le va a llevar, no sólo a rechazar las cláusulas de Versalles, sino a conquistar un buen número de territorios en Europa central.   

    2. La ideología expansionista de Hitler: la teoría del espacio vital.

    Ya veíamos en el tema 35 los puntos básicos de la ideología de Hitler, recordemos en concreto los que hacen referencia a su expansionismo. El pensamiento de Hitler es ultranacionalista, para él la nación alemana está llamada a grandes designios. El territorio de Alemania es insuficiente para mantener a una población en continuo crecimiento, es la teoría del espacio vital(lebensraum), y basándose en ella reclamará el expansionismo territorial y la incorporación a Alemania de todos los territorios de lengua alemana, y aquellos en los que los alemanes sean demográficamente mayoría: Austria, los Sudetes en Checoslovaquia... pero no se quedará sólo en eso y aspirará a controlar todo el continente. Recordemos que las ideas expansionistas son también propias de Mussolini (invasión de Etiopía en 1936, Albania...) y de Japón que lo practica desde antes (Manchuria, 1931).

      3. El inmovilismo de las democracias occidentales.

      Frente al resurgimiento del militarismo y el triunfo de las ideas de Hitler en Alemania, las potencias que firmaron el tratado de Versalles sólo muestran preocupación. Frente a las democracias han ascendido en Europa dos tipos de regímenes totalitarios: el comunismo en Rusia y el fascismo y nazismo en Italia y Alemania, las democracias empiezan a ser minoría. En Gran Bretaña y Francia la juventud era pacifista, no quería que se repitiera una nueva tragedia y estaban dispuestos a ceder ante Hitler fiándose de su palabra: cada vez que incorporaba un territorio se mostraba satisfecho y decía que ese era el último; Gran Bretaña y Francia creían que se había evitado la guerra. En el interior de estas democracias también surgen partidos de corte fascista (en Bélgica, Francia y Gran Bretaña),y, aunque siempre fueron minoritarios, sí fueron muy activos. Estados Unidos en tiempos de Roosevelt vivía en un espléndido aislamiento, desentendido totalmente de lo que pasaba en Europa.

     4. Las rivalidades ideológicas.

    Las democracias estaban en minoría. Recordemos que además de los regímenes de Hitler y Mussolini, las dictaduras de corte más o menos fascista se van a extender por toda la Europa oriental y del sur; y casi todas esos regímenes muestran un odio atroz hacia la democracia lo que no fomenta precisamente el diálogo. Pero las fobias del nazismo y el fascismo se dirigían también contra el comunismo contra el que sentían todavía más aversión. Francia y Gran Bretaña tal vez creían que los dos movimientos totalitarios se destruirían entre ellos y por eso se mostraron confiadas.

            Como conclusión diremos que la guerra era inevitable, y que todos los países se preparaban para ella desde finales de la década de los treinta, con excepción de Alemania que lo hizo con anterioridad. El rearme de los países supuso una salida a la crisis del 29 con la reactivación de la industria militar, de esta forma Hitler acabó con el paro. Lo único que no se sabía era la fecha, y las democracias occidentales esperaban retrasarla para prepararse mejor o con el convencimiento de que se podría evitar.

 II. Las causas inmediatas: los pasos hacia la guerra.

 Fruto de lo anteriormente expuesto son una serie de pasos de Alemania, Italia y Japón que van a llevar hacia la guerra. La tensión en Europa era muy alta y Hitler se aprovechó de esa tensión y del deseo de paz de las democracias para avanzar un paso más en la expansión territorial de Alemania.

 1. Los pasos de Alemania.

 A partir del año 1936 Hitler profundiza en la idea de fortalecimiento militar, como símbolo del rechazo de Versalles ocupó militarmente Renania, Francia y Gran Bretaña casi no protestaron. En ese mismo año Alemania firmó con Japón el pacto antikomintern (anticomunista), Italia se adhirió en 1937. Por otra parte la Guerra Civil Española, que estalló en 1936, unió todavía más a Alemania e Italia, en esa guerra se ensayarían armas y tácticas militares que luego se desarrollarían en la II Guerra Mundial.

 a)    El anschluss o anexión de Austria por Alemania.

Austria tras su derrota en la I Guerra Mundial quedó reducida a un territorio muy pequeño de lengua y cultura alemana. Ya en los acuerdos de paz tras la I Guerra Mundial se habló de la posibilidad de que quedara unida a Alemania, esa posibilidad no se cumplió por el rechazo frontal de Francia e Italia.

En 1934 Hitler intenta esa incorporación, él era austríaco de nacimiento y pretendía la unión de todos los territorios de lengua y cultura alemana. En esta fecha tan temprana no pudo conseguirse por la oposición de Italia, entonces aliada a Gran Bretaña y Francia.

En 1938 Hitler presionó al canciller austríaco Schuschnigg para que nombrara al dirigente del partido nazi austríaco, Seyss-Inquart como ministro del interior. En marzo el canciller convoca un referendum para ratificar o no la unión de Austria con Alemania, quería con ello mantener la independencia de Austria, Hitler exige la anulación de la convocatoria y que se nombre canciller a Seyss-Inquart, esto último es aceptado, a la fuerza, y tres días después las tropas alemanas entran sin oposición en el país, el referéndum se realizará pero “supervisado” por los alemanes, el resultado es sospechoso: 99´75% de los votos a favor de la unión con Alemania. 

b)    La anexión de los Sudetes.

Los Sudetes es una zona del noroeste de Checoslovaquia donde vivían tres millones de alemanes que eran bien tratados por los checos. Estos alemanes pedirán la autodeterminación. Para apoyar a esta minoría alemana Hitler desplazó 750.000 soldados a la frontera con Checoslovaquia y reforzó la frontera con Francia por si había alguna reacción de ésta ya que era aliada de Checoslovaquia. El riesgo de guerra era inminente, ante esta circunstancia y a instancias del primer ministro británico Chamberlain se reunieron el 29 de agosto de 1938 en la Conferencia de Munich el inglés Chamberlain, el francés Deladier, Hitler y Mussolini. En esta conferencia se aceptó la anexión de los Sudetes por Hitler a cambio de que diera garantías a Francia y Gran Bretaña de que con eso acababan sus ambiciones. Chamberlain pensaba que se había evitado la guerra. Hitler firmó pactos con la intención de no cumplirlos. En esta conferencia se manifestó la impotencia y debilidad de las democracias que cedieron ante Hitler y sacrificaron a Checoslovaquia, un país democrático.

c)    El resto de Checoslovaquia y Memel.

Con la incorporación de los Sudetes y de Austria la situación de Checoslovaquia era desesperada, formaba una cuña que se adentraba en Alemania. Tras la conferencia de Munich y la anexión de los Sudetes Checoslovaquia había quedado debilitada y Hitler decide ocupar en marzo de 1939 la parte checa y Eslovaquia se convierte en un país independiente bajo tutela alemana.

Seis días después de la ocupación de Checoslovaquia Hitler se anexiona Memel, una ciudad declarada libres en el tratado de Versalles. En este momento Francia y Gran Bretaña declaran que ante una nueva agresión intervendrán militarmente, esto frenó de momento a Hitler. No obstante, y ante la ocupación de Albania por Italia, Hitler firmó el pacto de Acero con Mussolini, por él Alemania e Italia se aliaron militarmente.

El siguiente paso sería Polonia, la U.R.S.S. intenta evitarlo y busca apoyos en Francia y Gran Bretaña, no se llegó a firmar ningún pacto por la oposición del presidente polaco Beck que no quería dar una excusa a Hitler, con ello firmaba su sentencia de muerte. Al no materializarse este pacto Stalin buscó un entendimiento con Hitler y ambos firmaron el pacto germano-soviético el 21 de agosto, era un pacto de no agresión y los ministros de exteriores ruso y alemán (Molotov y Ribbentrop) incluyeron una cláusula secreta para repartirse Polonia y los países bálticos.

En la madrugada del 1 de septiembre de 1939 las tropas alemanas invaden Polonia tomando como excusa la negativa polaca a entregar Danzig a los alemanes, dos días más tarde Francia y Gran Bretaña le declaran la guerra.

2. El expansionismo italiano y japonés.

Además de Alemania, protagonista principal en Europa, no debemos olvidar el papel de las otras dos potencias aliadas suyas.

a)    Mussolini y la expansión italiana.

Mussolini es partidario también del expansionismo territorial y siguió un proceso similar al alemán. En 1935 inició la conquista de Etiopía, país independiente y soberano en África y miembro de la Sociedad de Naciones. Esto le valió la condena internacional e hizo que abandonara la alianza con Francia y Gran Bretaña que había firmado en Stresa para frenar el expansionismo alemán, este hecho consuma el acercamiento a Alemania que va a ser progresivo.

En abril de 1939, tras la anexión de Checoslovaquia, Danzig y Memel por Hitler, Mussolini inició la conquista de Albania y se consolidó su alianza con Hitler con la firma del pacto de Acero.

b)    Japón y el expansionismo en el Pacífico.

La guerra en el Pacífico, el otro escenario de la II Guerra Mundial, será iniciada por Japón. El gobierno japonés en 1931 apoya la intervención de su ejército en el territorio chino de Manchuria, un año después crea allí un estado-satélite denominado Manchu-Kuo. A este territorio le seguirán otros y cuando en 1937 inicie la guerra contra china se producirá el inicio de la II Guerra Mundial en esa zona.