Tema de ampliación  III.

 

 

La I y II Internacional.

 

 

Después de la Revolución de 1848 va a haber un retroceso casi generalizado en todos los países de los derechos de los obreros, sobre todo en los derechos de sindicación y huelga.

Frente a esta situación los trabajadores van a tomar consciencia de que los problemas son similares en todos los países y que para combatirlos de forma eficaz los obreros de todo el mundo tienen que actuar de una manera coordinada. Con este fin surge la I Internacional o Asociación Internacional de Trabajadores de 1864. De todas formas, más que la presión de los gobiernos burgueses esta asociación acabará disolviéndose por las rivalidades internas entre las dos posturas irreconciliables que hay en su seno: marxistas y anarquistas.

En 1889 y coincidiendo con el primer centenario de la Revolución Francesa se restaura de nuevo la Asociación Internacional de Trabajadores (II Internacional); pero de nuevo las rivalidades entre marxistas y anarquistas y la lucha interna entre dos tendencias marxistas, así como el estallido de la I Guerra Mundial y la presión de los gobiernos sobre los distintos partidos y asociaciones obreras hace que esta nueva reunión termine también en fracaso.

 

I. La Primera Internacional.

 1. Causas de su formación.

 Poco a poco se va extendiendo entre los obreros de todos los países europeos la idea de que los problemas que afectan a la clase trabajadora son iguales en todo el mundo, por eso surge la necesidad de actuar unidos y de manera solidaria para tener más fuerza y solucionar los problemas. También se dan cuenta que en algunos casos la patronal para abortar huelgas o mantener bajos los salarios recurre a contratar a obreros de otros países que así harían el juego a los patronos en contra de sus hermanos obreros.

Una segunda idea es que las huelgas realizadas de manera esporádica sólo solucionan algunos problemas y que es necesario mantener una organización permanente que coordine la actuación de los distintos movimientos en todos los países para que la lucha obrera sea efectiva.

2. La formación de la I Internacional.

 Los contactos entre obreros británicos y franceses así como de otras nacionalidades europeas cristalizarán en la convocatoria de una reunión de trabajadores en Londres el día 28 de septiembre de 1864 en el Saint-Martin Hall. En la reunión participan obreros británicos, franceses, húngaros, alemanes emigrados como Marx, italianos... y su principal logro fue la constitución de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).

 3. El papel de Marx.

 En la primera sesión de la AIT Marx se había mantenido pasivo, no había participado, pero ante la presentación de varias propuestas de carácter utópico o poco realista decide intervenir. A él se le encargó la redacción del Llamamiento inaugural de la Internacional y a partir de esta intervención se convertiría en un personaje clave.

Marx dejó claro que: 1ª) la Internacional no debía suprimir las organizaciones nacionales, de diferentes ideologías, sino coordinarlas a escala mundial. 2º)Subrayó que la emancipación de la clase obrera será obra de los propios trabajadores. 3º)Afirmó que no podrá haber emancipación sin lucha por el poder político, esto se convertiría en un punto de fricción con los anarquistas. Estas tres ideas quedaron reflejadas en el Preámbulo de los Estatutos Generales de la AIT.

En cuestiones organizativas se aprobó que para mantener la cohesión y los principios de la Internacional se celebrarían congresos cada cierto tiempo para revisar y actualizar las propuestas y ver su grado de cumplimiento.

4. Fracaso y disolución de la I Internacional.

 La Internacional terminó en fracaso, las causas hay que buscarlas tanto en las disputas internas entre marxistas y anarquistas como en la represión de los distintos gobiernos europeos tras el desarrollo de La Comuna de París.

 a) Las rivalidades internas.

Evidentemente las tensiones entre dos ideologías contrapuestas no tardarían en estallar y serían la principal causa del fracaso de la Internacional. Los marxistas chocaron con los proudhonianos (anarquistas partidarios de las ideas de Proudhon, con mucho peso en Francia) y con los bakunistas, la otra rama anarquista y partidaria de las ideas de Bakunin. Veamos en concreto en qué consisten esas diferencias. Como sabemos los anarquistas no pretenden conquistar el poder político, una de las ideas básicas de Marx y que incluyó en el punto 3º del Preámbulo de los Estatutos Generales de la Internacional, esta idea anarquista se puso de manifiesto en el Congreso de Lausana de 1867. En el Congreso de Basilea de 1869 se produciría ya un enfrentamiento abierto entre Bakunin y Marx, Bakunin pretendía que la I Internacional fuera una coordinadora de movimientos social-revolucionarios autónomos que actuarían de manera terrorista contra los estados, además rechazaba la rigidez y autoridad de la Internacional y el concepto de Dictadura del Proletariado  de Marx. En el Congreso de La Haya de 1872 Marx consigue la exclusión de Bakunin, se produciría así la escisión de los anarquistas que reunidos en Saint-Imier (Suiza) no reconocerían los acuerdos de La Haya y crearían su propia internacional.

      Además de la separación de los anarquistas, los sindicatos ingleses posteriormente optaron por abandonar la Internacional, su peso era considerable y la Internacional perdió fuerza. En el Congreso de Filadelfia de 1876 se disolvió oficialmente.

       b) La Comuna de París y la represión de los gobiernos.

      Tras la caída de Napoleón III frente a las tropas prusianas en París se constituyó una particular forma de gobierno: la Comuna. Era un movimiento de carácter revolucionario que no reconocía al poder político establecido, los obreros gestionaban las fábricas ante la huida de los patronos, tanto hombres como mujeres tenían derecho al voto. La Comuna se mantuvo en París entre marzo y abril de 1871 y al final el movimiento es reprimido por el ejército de forma sangrienta. La experiencia fue apoyada por Bakunin, vio que pedía la organización en comunas en toda Francia y que los obreros dirigían las fábricas en régimen de autogestión. Marx también la valoró positivamente, consideraba que se había avanzado en la instauración de la Dictadura del Proletariado. Fue la primera revolución obrera que triunfó, aunque momentáneamente, y se convertiría en un mito para los movimientos obreros posteriores.

      La represión brutal del ejército y las conexiones de algunos miembros de la Comuna con la I Internacional hizo que también la represión fuera contra esta organización. Muchos países europeos, asustados por lo que había pasado en París, prohibieron o reprimieron las representaciones obreras y las distintas filiales de la Internacional en los distintos países.

       II. La ISegunda Internacional.

    

        1. Origen y formación.

      La represión llevada a cabo por los gobiernos y el reconocimiento por parte de los distintos movimientos obreros de la necesidad de una organización internacional, hicieron que se resucitara la AIT en París en 1889, coincidiendo con la Exposición Universal de ese año y con el primer centenario de la Revolución Francesa. Se intentó también hacer una asociación más flexible y menos rígida que la I Internacional, ya que esa rigidez había sido una de las causas de la exclusión de los anarquistas. En esta reunión van a estar representados todos los líderes obreros europeos y tendrá un gran peso y protagonismo el Partido Socialista Alemán (SPD). De manera similar a la I Internacional se optó por la celebración de congresos en distintas ciudades para mantener la unidad de acción de todos los movimientos.

Uno de los acuerdos de estas reuniones fue la celebración en todos los países del 1º de Mayo en conmemoración de los trabajadores muertos por la represión policial en Chicago el 1 de mayo de 1883.

 2. Las grandes cuestiones.

Muchas fueron las cuestiones que se trataron en el seno de la II Internacional, analicemos las más importantes.

 a) Sobre la táctica de la huelga general.

Hasta ahora se había considerado como una herramienta muy útil en la lucha contra el sistema burgués. Pero en el seno de la II Internacional van a aparecer voces en contra de la utilización de este procedimiento, entre ellos destaca el socialista alemán Bernstein que ha revisado las ideas de Marx y ve que la huelga destruiría todo sin saber qué edificar. Las opiniones en contra de éste fueron muchas, sobre todo cuando en 1905 estalló en la Rusia zarista una huelga general que arrancó del zar la promesa de una mayor democratización de su régimen.

b) Sobre el colonialismo.

Todos los movimientos obreros se van a oponer a la expansión colonial, consideran que es un movimiento burgués que sólo busca la ampliación de mercados, la obtención de materias primas baratas y una mano de obra casi esclava. Creen que todos los pueblos tienen derecho a la libertad e independencia.

c) Sobre la posibilidad de estallido de la Guerra.

Las tensiones entre las distintas potencias europeas capitalistas hacen presagiar el estallido de una guerra general en Europa. Ante este hecho los trabajadores se mantienen en contra, no deben luchar, consideran que esta guerra sería causada por el capitalismo y el imperialismo y que los obreros de los distintos países no deberían matarse entre sí. Esto quedó plasmado en el Congreso de Stuttgart de 1907. De todas formas no se concretaron medidas para actuar en el caso de que se produjera. La apuesta por la paz se reafirmó en el congreso de Basilea de 1912.

3. Los grandes problemas.

 Como era de esperar volvieron a aflorar las tensiones entre marxistas y anarquistas. Algunos marxistas pretenden colaborar con los burgueses para mejorar la situación de los trabajadores, esto conlleva la oposición de otros marxistas y, por supuesto, de los anarquistas.

Dentro del marxismo se dan dos tendencias. Por una parte aparecen los revisicionistas o socialdemócratas que revisan las tesis de Marx y creen que es imposible la conquista del poder político y optan por una idea más realista: colaborar con partidos burgueses progresistas para mejorar las condiciones de vida de los obreros. Esta facción darían lugar a los partidos socialistas europeos, de los cuales derivan los actuales. La otra tendencia es mantenerse en las tesis de Marx de conquistar el poder político a través de una revolución, daría lugar a los partidos comunistas. Las tensiones entre estas dos facciones minarán los avances de la Internacional.

 4. El final de la II Internacional.

Se producirá cuando estalle la I Guerra Mundial. Ante esta situación extraordinaria los sindicatos de cada país actúan sin coordinación y sin hacer caso de los acuerdos de la Internacional. El caso más flagrante se produjo en Alemania cuando los diputados del Partido Socialista votaron en el Parlamento las subvenciones a la guerra. ¿Qué ha pasado? Que los distintos gobiernos presionan sobre los movimientos obreros y les hacen pasar por insolidarios y al final se tendrán que plegar a los intereses de sus respectivas naciones, los acuerdos de la Internacional no se aplicaron y ésta se disolvió.

Todavía surgiría una III Internacional en 1921, en Rusia había triunfado la revolución marxista en 1917 y se organizaría allí la nueva coordinación de las fuerzas obreras que tendrían que estar sometidas a las directrices del partido bolchevique ruso a través de una rígida disciplina.