Aprender a salvar vidas: formación en soporte vital básico y uso del DESA en el IES Bachiller Sabuco, (miércoles, 28 de octubre de 2026), con el formador y enfermero Adrián Jiménez Martínez.

Saber cómo actuar ante una parada cardíaca puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La formación en primeros auxilios nos enseña a mantener la calma, pedir ayuda y actuar mientras llegan los servicios de emergencia o la ambulancia.

¿Qué harías si alguien de tu clase, un profesor, personal de la administración, de la cantina, de la limpieza o cualquier otra persona se desploma repentinamente en el instituto y no responde? Aunque pueda parecer una situación poco frecuente, una parada cardíaca puede ocurrir en cualquier momento y lugar. Por eso, conocer las técnicas básicas de primeros auxilios es una habilidad fundamental.

Con este objetivo, la formación en soporte vital básico (SVB) y manejo del desfibrilador externo semiautomático (DESA) permite adquirir los conocimientos y las destrezas necesarios para actuar ante una emergencia cardíaca, tanto en el Bachiller Sabuco como fuera de él.

El miércoles 28 de octubre de 16:00h a 20:00h en el aula 1.1, participaron 18 personas de nuestra comunidad educativa; 8 alumnos de 1ºBachiller, 4 de 3ºESO, 4 docentes, 1 padre (AMPA) y 1 personal de limpieza. ¿Qué aprendimos con actividades prácticas?

El masaje cardíaco: actuar desde el primer minuto.

Cuando una persona sufre una parada cardíaca, el corazón deja de bombear sangre de manera eficaz y el cerebro, los pulmones y demás órganos vitales dejan de recibir el oxígeno que necesitan. Cada minuto que pasa sin actuar disminuye las posibilidades de supervivencia, si nadie te ayuda, a los 8-10 minutos estarías muerto.

Por eso, el masaje cardíaco, también conocido como reanimación cardiopulmonar (RCP), es tan importante. Las compresiones torácicas ayudan a mantener la circulación de la sangre hasta que pueda recuperarse la actividad cardíaca o llegue la asistencia sanitaria.

No debemos quedarnos mirando ni esperar a que llegue la ambulancia para empezar a ayudar. Una actuación rápida puede marcar una diferencia decisiva.

El 1-1-2: pedir ayuda cuanto antes.

El teléfono 112 es el número de emergencias gratuito. Ante una posible parada cardíaca, debemos llamar inmediatamente, indicar con claridad dónde nos encontramos y explicar qué ha ocurrido y cómo está la persona afectada. Mientras una persona habla con el 112, otras pueden iniciar las maniobras de reanimación, buscar el desfibrilador y facilitar el acceso de los servicios sanitarios al lugar de la emergencia.

¿Qué es un DESA y cómo se utiliza?

El desfibrilador externo semiautomático (DESA) es un dispositivo diseñado para ayudar a tratar determinadas paradas cardíacas mediante una descarga eléctrica cuando está indicada. Sus instrucciones visuales y sonoras guían al usuario durante todo el proceso.

En una emergencia, los pasos básicos son:

  1. Encender el DESA y seguir sus instrucciones.
  2. Descubrir el pecho de la persona y colocar los parches adhesivos en las posiciones indicadas en ellos.
  3. Dejar que el dispositivo analice el ritmo cardíaco, sin tocar a la víctima durante el análisis.
  4. Si el aparato recomienda una descarga, asegurarse de que nadie toca a la persona y seguir las indicaciones del equipo.
  5. Reanudar inmediatamente las compresiones torácicas (200 cada 2 minutos) cuando lo indique el dispositivo y continuar siguiendo sus instrucciones hasta que llegue el personal sanitario o se produzca otra circunstancia que obligue a detenerse.

El DESA está diseñado para guiar al usuario y solo recomienda una descarga cuando corresponde. Su utilización debe combinarse con la RCP y con la activación del servicio de emergencias.

¿Por qué es tan importante actuar antes de que llegue la ambulancia?

Cuando se produce una parada cardíaca, los primeros minutos son fundamentales. Aunque los servicios de emergencias cuentan con profesionales y medios especializados, necesitan tiempo para recibir el aviso, movilizar los recursos y llegar al lugar del suceso.

El tiempo de llegada de una ambulancia puede variar según la ubicación, el tráfico, la disponibilidad de recursos y el tipo de emergencia. Por ello, no existe un único tiempo medio que pueda aplicarse a todos los centros educativos de Albacete.

Durante esa espera, la actuación de las personas presentes puede mantener la circulación sanguínea y aumentar las posibilidades de supervivencia. Llamar al 112, comenzar la RCP y utilizar un DESA cuando esté disponible son acciones que pueden salvar una vida antes de la llegada de los profesionales sanitarios.

Formarse para ayudar: una responsabilidad de todas las personas.

Aprender soporte vital básico y utilizar un DESA no consiste únicamente en adquirir una técnica sanitaria. También significa desarrollar la capacidad de reaccionar ante una emergencia, colaborar con otras personas y comprender la importancia de ayudar a quien lo necesita.

En un centro educativo, esta formación beneficia a toda la comunidad: alumnado, profesorado, familias y personal no docente. Además, los conocimientos adquiridos pueden ponerse en práctica en casa, en instalaciones deportivas, en espacios públicos o ante una emergencia en la calle.

Los cursos de soporte vital básico y DESA combinan conocimientos teóricos con prácticas que permiten aprender a reconocer una parada cardíaca, realizar compresiones torácicas, activar el sistema de emergencias y utilizar correctamente el desfibrilador. En el caso de la acreditación a la que se refiere esta actividad en Albacete, conviene recordar que su vigencia es de dos años.

En definitiva, aprender primeros auxilios es una inversión en seguridad, solidaridad y responsabilidad. Nunca sabemos cuándo podemos encontrarnos ante una emergencia, pero sí podemos prepararnos para actuar.

Porque salvar una vida puede empezar con algo tan sencillo como saber qué hacer, llamar al 112 y no quedarse de brazos cruzados. ¡Formarse en soporte vital básico es aprender a ayudar y dar una oportunidad a la vida!